Una promesa en el fin del mundo (Sarah Lark)

En plena guerra mundial y después de sobrevivir en las duras condiciones de Vorkutá (Siberia), dos hermanas huérfanas polacas, Helena y Luzyna malviven en un campo de refugiados en Irán.  La noticia de que Nueva Zelanda va a acoger a 700 refugiados polacos llena de esperanza a Helena que quiere una vida mejor para su hermana pequeña y se hace ilusiones respecto a su futuro.

Sin embargo al tener 19 años, Helena no podrá viajar con otros huérfanos, pues supera la edad para ser elegida. No obstante cuando llega el día de partir, Luzyna no se presenta y Helena se hace pasar por ella abandonándola y marchandose con los demás huérfanos.

El viaje de Helena es de todo menos bonito, se siente culpable por haber abandonado a su hermana y algo le sucede durante la travesía que la traumatiza. Hay que ver lo que hace sufrir Sarah Lark a las mujeres en sus libros. Ya imagináis por dónde van los tiros.

Nuestro protagonista masculino es James McKenzie, el nieto de Gwyneira y sí, se llama igual que su abuelo. Es un piloto que vuelve a casa después de servir en la segunda guerra mundial.

Y bueno Helena no lo pasa muy bien al principio en Nueva Zelanda, cómo consecuencia de algo que le pasa durante el viaje, decide marcharse de dónde están los huérfanos polacos. Conoce a James, se enamoran pero Helena se pasa casi todo el libro pensando que él no la quiere y quiere a otra. La otra parte del libro se la pasa sintiéndose culpable por abandonar a su hermana… 

Bueno, sabéis que siempre suelo ser bastante positiva con estos libros y que me han gustado bastante todos los que había leído de Sarah Lark hasta ahora. Pues os voy a ser sincera…

ESTE NO ME HA GUSTADO.

Que se le va a hacer, no tienen porque gustarme todos por mucho que me guste la autora y os soy sincera.

Me ha parecido muy corto, cómo que le faltaba algo y todo pasaba muy rápido. Casi todo el libro me ha parecido incluso cursi (y eso que aunque no me gusta lo cursi en exceso, no me importa leer de vez en cuando y sé que en estos libros hay algunos momentos así). La segunda guerra mundial (que me llamó la atención cuando leí la sinopsis) sale de pasada y casi todo el libro es Helena sintiéndose mal.

Los personajes los vi un poco planos y no sentía que lo que me estaban contando me aportase nada.  Lo más interesante que pasa en el libro es al principio cuando ella se hace pasar por su hermana hasta que conoce a James y el parto, aunque me dio risa la escena del parto porque era toda dramática y de repente nace el bebé. Pero me refiero todo super rápido que me hizo gracia como está explicado.  

Y me he pasado todo el libro esperando un reencuentro entre las dos hermanas y drama del bueno y nada. Contratan un detective y resulta que la hermana se volvió a Polonia con el novio y ya. Pues vale.

Eso sí, puedo decir a su favor que se nota que ha querido hacernos felices a sus lectores nombrando a muchos personajes de la nube blanca.

Pero lo mejor fue sin duda que hubiese una chica llamada Moana y fuese hija de un ariki (el jefe de la tribu, aunque creo que no es la traducción literal pero me entendéis).  Por supuesto me la imaginé así:

Y no puedo parar de pensar en que sea un guiño, aunque en realidad no lo sea.

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El rumor de la caracola (Sarah Lark)

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¿Echabais de menos las llanuras de Canterbury? ¿Leer sobre ovejas, maoríes y Nueva Zelanda en general? ¿No? Pues yo sí, así que aquí tenemos la segunda parte de La estación de las flores en llamas. ¡Y todavía queda otro libro de esta saga!

spoilers

Cat, Chris, Karl e Ida viven en Rata Station junto a sus tres hijas. Todo va como la seda en la granja, mientras en la isla norte las disputas por la tierra entre maoríes y pakeha están a la orden del día, donde Karl tiene que viajar con frecuencia para hacer de mediador. A esto se suma  la llegada del profeta Te Ua Haumene, quién predica una nueva fe entre las tribus maoríes, dónde se mezcla la religión cristiana con las creencias de estos, incluyendo tradiciones antiguas cómo cortar cabezas, mostrándolas al enemigo en la siguiente batalla.

Todo esto parece lejano para las tres protagonistas, porque sí, en este caso son tres y no dos la protagonistas de esta historia:
Carol y Linda, criadas cómo mellizas (aunque en realidad son hermanastras) y su hermana pequeña, Mara, la hija de Karl e Ida.
Pero una tragedia hace que la vida segura de las hermanas en la granja cambie de manera drástica. Linda acaba en los yacimientos de oro junto a un charlatán jugador que no parece trigo limpio del todo mientras más tarde sus dos hermanas son secuestradas por maoríes seguidores del profeta.

Si que es verdad que en estos libros te esperas muchas de las cosas que les pasan a las protagonistas, no es la primera vez que se repiten tramas o son parecidas. Pero quizá este ha sido de los libros que más me han gustado de Sarah Lark, hay un par de cosas que no me esperaba, me ha sorprendido en varias ocasiones. Además me ha gustado que se meta más de lleno en la guerra de la isla norte y leer sobre algunos comportamientos maoríes que no conocía. En general se me ha hecho corto (excepto un trozo antes de que secuestren a Mara y Carol) aunque creo que siempre digo lo mismo con estas trilogías. Tampoco me ha gustado mucho Fitz, el marido de Linda y la trama de Vera la veía un poco de relleno.

No sabría decir cuál de las tres protagonistas me ha gustado más, quizá Mara porque no me esperaba que le pase todo lo que le pasa, parecía la más independiente y fuerte de las tres.

Aunque, Cat la madre de Linda, sigue siendo la mejor de esta saga, aunque salga poco. No cuento mucho porque sino es destripo el libro entero.

Respecto a otros personajes… Eru a ratos me gustaba y a ratos no, se notaba que era un niño tratando de demostrar que es un guerrero adulto. Y el reverendo hermano de Ida no me gustaba nada pero luego me cayó un poco mejor, aunque tampoco me hizo ni frío ni calor.

Pero ahora a lo importante… ¡Nombran a Gwyneira y Kiward Station un par o tres de veces!

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Las lágrimas de la diosa maorí (Sarah Lark)

 Importante: 

He tenido problemas técnicos con esta entrada. Os explico suricatas, programé esta entrada cómo hago con algunas, haciéndolo cómo siempre. El caso es que tengo conectado el blog con mi twitter y tumblr (lo que quiere decir que cuándo se publica una nueva entrada en el blog, un enlace a esta se envía automáticamente a los ya citados twitter y tumblr) y nada más darle a programas la entrada, el enlace apareció en twitter y tumblr cómo si lo hubiese publicado. Nunca me había pasado, es decir, cuando le doy a programar una entrada nadie se entera de ello hasta que llega el día que puse que se publicase. Lo más curioso del tema es que al darle al enlace desde twitter o tumblr, salía la entrada pero al entrar en la dirección del blog normal, no salía. Y cuando me fui a todas mis entradas, ¡Había desaparecido! No estaba entre las entradas (tendría que salir estuviese programada o fuese simplemente un borrados). Bueno, de hecho, sigue sin salir. Os cuento todo esto porque lo mismo wordpress se vuelve loco y la publica el día menos pensado y para que no penséis que me he vuelto loca repitiendo entrada o algo. También por si alguno me sigue en twitter y vio que había entrada pero luego quiso releerla entrando al blog y no la encontró (¿Quién va a querer releerse mis entradas? ¿Quién va a seguirme en twitter y querer leer mis entradas?) y porque os debo una explicación.

Así que sin más os dejo con la misma entrada que debería haber sido publicada mucho antes…

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Sabía que no os extrañaría que me haya leído el último libro de Sarah Lark. Este libro es la continuación de Hacia los mares de la libertad y de A la sombra del árbol kauri y cómo era de esperar nos encontramos de nuevo en Nueva Zelanda.

Reciclando gifs.

Vamos a ver si no me lío con los parentescos que a veces mientras leía tenía que parar para recordarme de quién era familia quién.

En esta ocasión conocemos a Atamarie, la hija de Matariki y Colin Coltrane pero que ha sido criada por Matariki y Kupe. La pequeña Atamarie sueña con volar desde que era pequeña y veía las cometas de los maoríes elevarse al cielo. Se convertirá en la primera mujer en entrar en la universidad de ingeniería de Nueva Zelanda.

Por otro lado, el médico Kevin Drury (hermano de Matariki y ambos hijos de Lizzie y Michael que los recordaréis de los libros anteriores),  está saliendo con una chica caprichosa llamada Juliet la Bree. Nunca pensé que me llegase a caer peor alguien que Kura de la nube blanca.

Juliet decide quedarse embarazada a espaldas de Kevin y a este no se le ocurre otra cosa que salir huyendo y alistarse para luchar en Sudáfrica contra los bóers.

Por otra parte, Roberta, la mejor amiga de Atamarie e hija de Violet y Sean Coltrane se licencia cómo maestra y decide ir a Sudáfrica para ayudar y reencontrarse con Kevin, de quién ha estado enamorada desde que es una niña, aunque él nunca ha mostrado el más mínimo interés en ella.

Atamarie sigue queriendo conseguir volar algún día y en una expedición que hace con la universidad al Taranaki conoce a Richard Pearse, un inventor del que se enamora perdidamente. Atamarie se queda junto a él en varias ocasiones, intentando conseguir el sueño de ambos de conseguir volar y aguantando los altibajos del joven. Cuando leía esta parte estaba deseando irme a Sudáfrica de nuevo, se me hacían un poco pesados.

Luego me he sentido un poco culpable al descubrir que Richard Pearse existió de verdad.

Ahora es cuándo todos lo sabíais o vais diciendo que lo sabíais.

Y estaba segura que Richard tenía algún problema mental por cómo se comportaba y efectivamente, al final del libro pone que padece una dolencia maniáco depresiva. Pero es una licencia de la autora, aunque posiblemente cierta.

Y mira que a Atamarie le cuesta todo el libro dejar de pensar en él e ir a buscarle y animarle (era obvio desde el principio del libro que se quedaría con el maorí que sale con las cometas de pequeño). Aunque su amiga Roberta va a la par, con el veterinario bonico que la esperaba.

A ver me explico… En Sudáfrica Kevin se hace amigo de un veterinario llamado Vincent Taylor (juro que no me gusta por el apellido) y este último se queda prendando de la pequeña Roberta. Y aunque Vincent es más secundario, me encantó y estaba deseando que acabasen juntos. ¿Más secundario he dicho? Bastante secundario, siempre me pasa igual…

Por otro lado Kevin se enamora de una bóer de armas tomar llamada Doortje (espero haberlo escrito bien) cuando atacan la granja dónde ella vive con su familia. Sus destinos se cruzan de nuevo cuando ella es enviada a un campo de concentración. La pobre pasa de todo (claro, sino no sería un libro de Sarah Lark) y al final se va con Kevin a Nueva Zelanda, aunque sus convicciones y lo que le han enseñado desde pequeña parecen ser más fuertes que el amor. Me gustó Doortje y toda su historia pero mira que le cuesta cambiar, sobretodo respecto a Kevin y a Nandé, la esclava que se trajo desde África porque se sentía responsable de ella porque había estado toda la vida con su familia.

Toda la parte de Sudáfrica es la que más me gustó, yo apenas sabía nada de esa guerra y me parecía interesante leer sobre los bóers y el campo de concentración, cómo Kevin y los demás quieren ayudarles y darles cosas y ellos mismos no se dejan ayudar y dejan a sus hijos morir, sin dejar que les curen. Debería haber habido más de eso.

Y por supuesto tenemos todo de referencias a las tradiciones maoríes, que por cierto me gustan y sospecho que es por su culpa.

Aunque el libro podría dar para una novela venezolana con todas las tramas del final, con Juliet la Bree de nuevo en escena.  Y aunque el libro me ha gustado, me han gustado más otros de ella, pues este encuentro muchas cosas más previsibles, a parte de que se repite bastante con las tramas y lugares de otros libros.

Aquí os dejo el árbol genealógico que viene en el libro y al que a veces tenía que echar un vistazo:

No sé si se distingue algo.

Me ha gustado y se me ha hecho corto, cómo viene siendo habitual.

Vamos todos a bailar un haka. Y lo digo en serio, mola mucho. Deberían ir a Eurovisión. Si Australia va, ¿Por qué no ellos?

La canción de los maoríes (Sarah Lark)

la cancion de los maories

Estoy en una de esas etapas en las que leo un libro detrás de otro (¡ojalá dure!) y aquí vamos con la continuación de “En el país de la nube blanca” de Sarah Lark.

A continuación pueden haber spoilers.

En este libro la historia también gira alrededor de dos mujeres, en esta ocasión tenemos a dos primas; Kura-maro-tini y Elaine O’Keefe.  Kura es es la nieta de Gwyneira, una de nuestras protas de la novela anterior. Además Kura es mitad maorí. Por otra parte Elaine es nieta de Gwyneira y además de Helen porque sus padres son Fleurette y Ruben que ya conocimos en el libro anterior.

Kura es la heredera de la granja de Gwyn pero no le interesa para nada ponerse al frente de ella. Kura sueña con convertirse en cantante de ópera y ser una reconocida artista en todo el mundo. La verdad que la joven tiene buena voz y su físico exótico y atractivo le hace tenerlo muy creído.

Y realmente Kura no me puede caer peor.

Elaine es una chica risueña que ayuda en la tienda de sus padres o en la pensión de su abuela Helen. Pronto conocerá a William Martyn del que creerá enamorarse y empieza una breve relación.

La relación de ambas primas nunca fue muy estrecha y ambas se distancian cuando Kura le roba el novio a Elaine de forma descarada.  E incluso Kura se casa con William dejando a Elaine insegura y apocada.

Esta parte del libro no me atraía para nada, me resultaba algo aburrido y pensaba que la trama no me iba a llevar a ninguna parte.

Elaine conoce a Thomas Sideblossom, otro hombre con él que se casa después del desengaño vivido con William. Thomas es hijo de un antiguo enemigo de su madre y la maltratará convirtiendo su vida en un infierno y haciendo que Elaine no quiera saber nada de los hombres cuando consigue huir de allí.

Por otra parte por otros motivos, Kura también se acabará yendo de su casa e intentará empezar la carrera que tanto ha soñado desde que es una cría.

Elaine vive con miedo de que la encuentren. Enseguida simpaticé con ella allí y empezó a interesarme más la historia y ver como ella intentaba empezar una nueva vida. Se empieza a ganar la vida como pianista y se volverá a encontrar con Kura y a conocer el verdadero amor.

Me ha dado mucha pena la explosión de la mina, aunque es de lo que más me ha gustado del libro  y Tim y Elaine han sacado mi lado más cursi, me parece muy bonita su historia. Sobretodo me encanta la paciencia que él tiene con ella, la cuál no permite ni que le toquen una mano y cómo se acaba enamorando de él.

Las dos primas se volverán a encontrar y finalmente podrán ser felices después de problemas y problemas. Este libro, como el otro tiene bastante drama.

Me ha gustado el libro, sobretodo las tramas de Elaine y he tenido el corazón en un puño cuando la encuentran pensando en sí la matarían o acabaría en la cárcel.

Pero el final es happy para todos, aunque acaba de manera que sabes que habrá continuación.

Es un libro bastante “normalito” pero que sin embargo tiene algo que te atrapa. Desde luego os aseguro que no es Kura.

Ya me he empezado el último libro de la trilogía y al parecer también son dos mujeres las protagonistas, ¿A qué no lo habíais pensado?

En el país de la nube blanca (Sarah Lark)

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En el país de la nube blanca de Sarah Lark, o dicho de otra manera ese libro que me ha tenido enfrascada entre sus hojas durante los últimos días mientras otros esperaban con ansias el aniversario de Doctor Who o En llamas.  Y no, aún no he visto “En llamas” pero pronto lo haré que hay ganitas.

Pero vamos al libro que sino gastamos muchos párrafos en balde.  Posibles spoilers.

Estamos en el 1852 y por un lado tenemos a Helen, una institutriz de Londres que un buen día lee un anuncio en el periódico en la que una iglesia de Nueva Zelanda busca a chicas respetables, que sepan de tareas domésticas y de educación infantil para casarse con hombres de buena reputación y respetables, pues al parecer allí escasean las mujeres.   Helen tiene que mantener a sus hermanos y no tiene dinero para su dote y cree que a este paso se va a quedar para vestir santos y ya sabéis lo importante que era en esa época conseguir un marido. Así que finalmente decide emprender el viaje a Nueva Zelanda y se cree totalmente enamorada por la carta recibida de su futuro marido.

Al final Helen viajará hacia allí antes de lo esperado porque ponen bajo su cuidado a seis huérfanas para que se haga cargo de ellas hasta llegar a Nueva Zelanda y de paso a Helen le sale gratis el viaje. Durante dicho viaje en barco, conoceremos a las huérfanas (quizá el momento dónde más las conocemos en todo el libro) y veremos como Helen les enseña modales y como se hace amiga de Gwyneira.

Gwyneira Silkham es hija de un noble granjero galés que un buen día recibe la visita de un hombre, Gerald Warner, que se hace llamar “Barón de la lana” que viene a comprar ovejas al padre de Gwyn.  El barón de la lana necesita una esposa para su hijo y queda encantando con Gwyneira y se juega su mano con el padre de este en una partida de cartas.  Gwyn ama las aventuras y se aburre soberanamente con los “comportamientos típicos” que una señorita debía hacer, ella es más feliz con su perrita Cleo, montando a caballo y ocupándose de las ovejas. Ávida de aventuras acepta ir con el barón a encontrarse con el hombre del que solo dicen maravillas.

Al llegar a Nueva Zelanda las cosas no son como ninguna de las dos chicas esperaba, Helen pronto tendrá que decir adiós a las huérfanas y marchar con su nuevo marido a una granja que no está cerca de la ciudad para su desgracia.  Helen tendrá que espabilarse haciendo cosas que jamás hubiese creído ni sabe hacer como ordeñar vacas y ayudar a su marido en la granja.

Gwyneira conoce a su esposo en una casa muy diferente a la de Helen y enseguida lo encuentra aburrido, aunque bastante guapo, galán y la trata con mucho respeto. Lucas que así se llama su marido no es capaz de hacer el amor con ella y cuando pasa el tiempo y Gerald no para de quejarse de que quiere un heredero, Gwyn decide acostarse con el capataz, James McKenzie por el que desde el principio sintió atracción, para conseguir quedarse embarazada, ya que con su marido no lo consigue. Se enamorará de James pero en cuanto se queda embarazada, decide cortar su relación con él.  Las cosas siguen sin ser buenas para Gwyneira y Lucas porque nace una niña y a Gerald no le hace ni pizca de gracia porque sigue queriendo un heredero y tratando mal a su propio hijo y a Gwyn todo el tiempo.

El libro nos va contando la vida de ambas mujeres (aunque se centra más en Gwyn) y nos cuentan un poco por encima de los sirvientes maoríes, que luego tendrán un poco más de participación en la trama casi al final, con todo eso de que inician su guerra y lo de Paul y demás. Aunque esa última parte del libro no me atrapó tanto.

A mi me ha gustado bastante el libro aunque es todo un drama de novela y parece dejar de lado la historia de las huérfanas.

Por cierto yo estaba convencida de que George se casaría con Helen al ir a buscarla a Nueva Zelanda y al final George no se convierte en un personaje muy interesante bajo mi opinión.

ATENCIÓN SPOILER GORDO, DEJA DE LEER!!

Me sorprendió bastante que Gerald violase a Gwyn y me pareció muy fuerte que al final nadie la salvase, yo estaba convencida de que Lucas le daría un golpe en la cabeza a Gerald, se rebelaría y mataría a su padre o que aparecería James McKenzie cual gallardo héroe salvando a Gwyn de las garras de Gerald. Pero no.

Me quedé indignada en este trozo del libro y más indignada aún cuando va James y se va sin enterarse de lo que ha pasado, Gwyn sigue viviendo en la misma casa (estaba convencida de que huiría) y Lucas desaparece. Y aunque era un buenazo yo no le perdono que no pudiese impedir la violación así que su muerte no me dio mucha pena.

Al menos al final James y Gwyn se reencuentran.

Finalmente descubrimos que pasaba entre el marido de Helen y Gerald, porque se odiaban tanto y el final con todo lo de los maoríes pasa como muy rápido y de repente, supongo que se ahondará más a fondo en el tema en el siguiente libro porque esto es una trilogía.

A mi me ha gustado, aunque no sea un libro llenísimo de aventuras como pensaba cuando lo empecé y se centra más en la vida de los personajes, sus hijos, sus problemas con las ovejas,  los buscadores de oro… acabas cogiendo cariño a todos los personajes.

Y que perro es Paul de verdad, yo pensaba que por mucho que sea fruto de una violación, el chico sería bueno.

Me ha dado más ganas de ir a Nueva Zelanda (los paisajes ya me hacían querer ir a visitarla).

Ahora estoy en espera de poder empezar el siguiente libro. Me despido con una sonrisa de collie, tal y como las que ponía en el libro 🙂

Pd: ¿Quién viene conmigo a Nueva Zelanda?