Sin título (escrito)

Todo lo que fuimos y soñábamos ser quedó olvidado bajo las hojas de los árboles de un otoño corriente. En un septiembre enterrado y un octubre marchito,  junto a un noviembre sin nombre pasando a un diciembre gris y sin luces.  Allí quedó todo lo que un día hicimos brillar.

Promesas vacías y confianzas perdidas, anhelando palabras que nunca llegué a pronunciar. Disculpas que suenan a excusas y estúpidos miedos que me hicieron callar.

Los recuerdos toman forma y aparecen ante mi rostro sin que les haya llamado. Fantasmas que amenazan con derrumbar mi mundo y todo lo sólido a lo que me aferro.  Cierro los ojos, me abrazo a mis rodillas, deseando un agosto que nunca volverá.

Así que me siento  reviso las fotografías y pienso en todo lo que dejé ir.

Y quiero viajar de nuevo a esos días, dónde las flores no se habían apagado y la primavera brillaba en tus ojos, que refulgían inocentes sin un asomo de desconfianza.  De sonrisas en un verano claro y  lugares que solamente conocíamos nosotras.

Hablabas de qué hacer el año siguiente y yo te hacía reír, de aquella manera tan contagiosa que hacía que la gente nos tomase por chifladas. Te cogía de la mano y bailábamos nuestra propia banda sonora improvisada.

Por aquél entonces deseaba que el tiempo se parase, que las manecillas del reloj no avanzasen y de verdad te quería a mi lado. Pero en el fondo de mi alma sabía que aquello no iba a durar, pues todo a lo que cojo aprecio acaba convertido en cenizas.

Sé que piensas que me disfracé  de alguien que no era yo, que me reí de ti todo el tiempo, marchitando todo lo que habíamos construido cuando te pillé con la guardia baja.

No fingí, nada de lo que te dije fue impostado y jamás quise destrozarte el alma.

Te pedí perdón cuando sabía que eso no bastaba, que tú esperabas más explicaciones. Me gritaste, me acusaste y buscaste respuestas que yo no podía darte. Yo nunca fui tan valiente como tú y sabía que tarde o temprano la tormenta iba a estallar.

Quise abrazarte, quise besarte. Apartarte un mechón de tu largo pelo y aspirar tu aroma, besar tus labios y  decirte que era todo una broma de mal gusto.

Pero no lo hice.

Me quedé quieta, paralizada de horror por el monstruo en el que me había convertido. Te dije todas aquellas cosas que nunca sentí.

Me quedé muda cuando vi tus ojos y supe que te había perdido para siempre.

Me consumí de dolor y sentí que la oscuridad se apoderaba  de mí. No me reconocía en el espejo y me alegré que en ese momento no estuvieses ya más a mi lado porque no te gustaría nada mi aspecto.

Y si me vieses ahora… Me obligarías a salir de aquí.

Quiero romper las fotografías, convertirlas en pedazos hasta que me olvide de tu rostro.  Pero me la llevo a los labios, sintiendo cada beso que ya nunca podré darte.

Todavía escucho el sonido de tu risa, veo una película y quiero preguntarte si la has visto y qué te ha parecido.

Aún guardo tu número, me aferro a ese pedazo de papel de igual modo que lo hago con las fotografías y los recuerdos.  Escuchar de nuevo tu voz y tenerte cerca.

¿Es demasiado tarde? ¿Hay lugar para un nosotras?

Marco los números con manos temblorosas.

Quizá me olvidarás o tal vez pensarás en mí y me recordarás con amargura e incluso puede que con una pizca de rencor.

Pero tu voz no está al otro lado, una desconocida ya ha ocupado mi lugar. Pregunta quién es y yo no soy capaz de responder y entonces, antes de que cuelgue, me parece oír tu voz.

No cuelgues, susurro.

Pero lo hace, me toma por loca, pues no contesto a sus preguntas y le parezco una broma de mal gusto.

Llevas una vida que podría haber sido la nuestra, junto a alguien que te comprende y sabe darte lo que yo nunca pude.

Es tarde y yo misma me lo busqué. Dejé escapar los pétalos de la primavera y, ahora, he de aprender a vivir con la nieve del invierno.

 


 

No me gusta mucho cómo me ha quedado el final, no era cómo lo había planeado y hay trozos de la historia que me han quedado forzados pero en fin… Espero que os haya gustado. ¿Se os ocurre algún título para este extraño relato de pérdida?

No ha nacido para esto (escrito)

El moribundo mira aterrorizado a su enemigo. Sigue sin entender muy bien que hace ahí y porque aquél que le dio de comer ahora le está atacando. Quiere salir de allí y su instinto le dice que huya, que desaparezca rápido antes de que sea demasiado tarde.

Sus patas no le responden, le flaquean las fuerzas y no puede correr tan rápido cómo desearía. Además  su verdugo se vuelve a acercar amenazador balanceando esa ridícula extraña tela roja. Consigue ahuyentarlo a duras penas, amenazándole con sus grandes cuernos y a punto de herirle. Para su sorpresa oye gritos, cosa que le desconcierta todavía más.

Lentamente, con aspavientos extraños vuelve a tenerle encima y le acorrala. Sin ningún lugar al que escapar y con un dolor atroz recorriendo cada centímetro de su piel se abalanza sobre su agresor en un intento desesperado de defenderse de la inevitable muerte.

Y llega otro pinchazo, se retuerce e intenta sacarse de encima esa extraña arma que le destroza todo el cuerpo.

Rabia, impotencia y sufrimiento.

Con la desesperación del que sabe que va a morir, persigue a su oponente a lo largo de la arena pero sus movimientos son lentos y pronto vuelve a sentir un dolor atroz que le atraviesa todo el cuerpo. Siente deslizarse la sangre a lo largo del lomo y sus ojos ven borroso.

A estas alturas quiere echarse en el suelo y acabar con todo el padecimiento. Pero ni siquiera eso le concede. Su sanguinario oponente vuelve a la carga una y otra vez, esquivando fácilmente sus vanos y exasperados intentos de alejarle.

Si pudieses preguntarle y él fuese capaz de contestar, ¿Crees que entendería que la tortura que le ha arrebatado la vida es  lo que tu llamas cultura?

Más aún, ¿Tendrías la desfachatez de decirle que le amas?

El toro muere frente a una multitud enloquecida que adora a un asesino disfrazado de luces y que aplaude y adora al mismo diablo. Porque solo alguien cómo el demonio podría mostrar cómo trofeo los restos del infeliz animal.

No ha nacido para esto.

Como fuego en el hielo (Luz Gabás)

Estamos en 1843 y Attua, joven estudiante de ingeniería tiene que irse de Madrid antes de tiempo para ayudar a Matías, uno de sus amigos de infancia a escapar, después de que este mate por accidente al hijo de un conde y quede herido. Durante la travesía conocen a Aurore, una viuda francesa que se dedica a vivir la vida y viajar por el mundo y que les ayuda. Después de la pequeña aventura ayudando a su amigo, Attua está deseoso de reencontrarse al amor de su vida, Cristela, en Albort, pueblo ficticio de los pirineos y lugar de nacimiento de ambos.

Su alegría por el reencuentro con su amor secreto se ve truncado, puesto que su padre ha sido asesinado y deberá hacerse cargo de las termas que durante años regentaron sus padres. Los sueños de Cristela de salir del pueblo también desaparecen cuando se ve envuelta en un trágico suceso y tiene que cruzar la frontera y huir a Francia.

Con las guerras carlistas, en un período convulso y peligroso en España, la pareja luchará por intentar olvidar al otro y formar una nueva vida, separados por las montañas, aunque en el fondo de su corazón saben que un día encontrarán la forma de estar juntos.

Uy, que cursi me ha quedado esa explicación. 

En general el libro me ha gustado, sobretodo la vida en Albort y lo que se ve de las guerras carlistas y revoluciones. El personaje de Matías me parecía interesante y me gustó la parte en la que intentan tomar el pueblo. De hecho me interesaba más la parte de España que la de Francia.

En cuánto a la pareja protagonista, no estaba super emocionada porque imaginaba que aunque pasasen tiempo separados, llegarían a volver a encontrarse de nuevo porque sus respectivas parejas morirían tarde o temprano, así que por esa parte la trama no me sorprendió demasiado.  Vamos, que era bastante previsible.

De Cristela me esperaba más, de hecho cuando huye de Francia me estaba atrapando su historia, luego se me hicieron más aburridas sus tramas.

En cuánto al estilo de la autora me ha gustado bastante, me ha parecido muy ameno, se lee rápido y se nota lo documentado que está el libro. Creo que es lo que ha hecho que la historia me atrapase y me gustase, puesto que en general muchos de los sucesos son previsibles y el romance es bastante típico.

Además me hubiese gustado ver a algún otro personaje más desarrollado.

Por otro lado, me hizo gracia que poco después de leer ‘Reinas Malditas’ nombrasen a Napoleón III, porque yo no paraba de pensar en Eugenia de Montijo.

Reinas malditas (Cristina Morató)

La historia de seis reinas que desempeñaron un papel importante en la historia y que tuvieron vidas desdichadas marcadas por la tragedia. Nos alejan de lo que nos han contado siempre en las películas, cuyas vidas no fueron como las de las princesas de cuentos de hadas.

La primera de ellas es Isabel de Baviera, la conocida emperatriz ‘Sissi’, pasando por María Antonieta, Eugenia de Montijo, la reina Victoria de Inglaterra y la última zarina de Rusia, Alejandra Romanov.

Si os gusta la historia, os gustará este libro.  El libro nos narra la vida de cada una de estas mujeres, con sus luces y sombras y a mí se me ha hecho bastante ameno. Hay datos curiosos que no conocía (pensaba que sabía bastantes cosas sobre Sissi y Maria Antonieta y no era así) y aprendes con el libro. Y de personajes como Cristina de Suecia no sabía absolutamente nada.

Las que más me han gustado han sido Sissi, Cristina de Suecia y Alejandra Romanov. Cristina me ha encantado porque hizo lo que le dio la gana (se negó a casarse y abdicó entre otras cosas) y fue una mujer bastante transgresora para su época. Sissi me dio pena en muchos momentos y Alejandra también, aunque obviamente ya sabía cómo había acabado.

Las otras dos, Eugenia de Montijo y Victoria de Inglaterra, son las que me han aburrido más. A pesar de que Victoria se convirtiese en una mujer tan poderosa y prácticamente todo el mundo descienda de ella.

El libro está ilustrado con retratos o fotos de cada reina y te da una perspectiva diferente de momentos de la historia que todos conocemos, bajo otro punto de vista.

Os dejo con una frase famosa de Cristina de Suecia:

«He nacido libre, he vivido libre y moriré libre»

3ºC (escrito)

Con el corazón latiendo deprisa y unas piernas que parecen de mantequilla, abres la puerta y sientes que los colores suben a tus mejillas cuando ves que todos te miran al entrar.  Buscas con la mirada algún sitio dónde te puedas colocar y pasar desapercibida para el resto, sintiendo cómo si todos los ojos te estuvieran taladrando y juzgando.

Pretendes no sentir nada, cuando estás rota por dentro y desearías estar muy lejos de allí, en un lugar dónde nadie te conociese, dónde llorar agazapada en algún rincón no se convirtiese en tu día a día. Dónde los desprecios y las humillaciones se convirtiesen en complicidad y risas entre gente que te valorase. Que el llanto diese paso a otras lágrimas, a esas que no puedes contener cuando no puedes parar reír. O de esas que saboreas con alegría al caer por tus mejillas y que muestras con orgullo y no vergüenza.

Nadie te dirige la palabra y la gente ya empieza a escoger los sitios dónde sentarse. Pruebas suerte en uno que parece vacío, sin embargo pronto aparece un chico reclamándolo diciendo que ya lo había escogido antes. Otros chicos le dan la razón y tú te apartas, derrotada. El tiempo apremia, titubeas varias veces sin saber bien dónde ir y justo cuando el profesor entra al aula, ves una mesa que está en primera fila, dónde una chica se ha sentado sola.

Te acercas a la mesa, dudas y tragas saliva.

– ¿Me puedo sentar contigo? – pregunta una voz que no parece la tuya.

Temes la respuesta que has recibido tantas veces y te preparas para adoptar una expresión despreocupada, para no mostrar tu debilidad una vez más.

Pero ella sonríe y con un solo movimiento de cabeza te da la respuesta. Entonces le devuelves la sonrisa y mientras ella se presenta, sientes que por fin has encontrado tu lugar.

Una promesa en el fin del mundo (Sarah Lark)

En plena guerra mundial y después de sobrevivir en las duras condiciones de Vorkutá (Siberia), dos hermanas huérfanas polacas, Helena y Luzyna malviven en un campo de refugiados en Irán.  La noticia de que Nueva Zelanda va a acoger a 700 refugiados polacos llena de esperanza a Helena que quiere una vida mejor para su hermana pequeña y se hace ilusiones respecto a su futuro.

Sin embargo al tener 19 años, Helena no podrá viajar con otros huérfanos, pues supera la edad para ser elegida. No obstante cuando llega el día de partir, Luzyna no se presenta y Helena se hace pasar por ella abandonándola y marchandose con los demás huérfanos.

El viaje de Helena es de todo menos bonito, se siente culpable por haber abandonado a su hermana y algo le sucede durante la travesía que la traumatiza. Hay que ver lo que hace sufrir Sarah Lark a las mujeres en sus libros. Ya imagináis por dónde van los tiros.

Nuestro protagonista masculino es James McKenzie, el nieto de Gwyneira y sí, se llama igual que su abuelo. Es un piloto que vuelve a casa después de servir en la segunda guerra mundial.

Y bueno Helena no lo pasa muy bien al principio en Nueva Zelanda, cómo consecuencia de algo que le pasa durante el viaje, decide marcharse de dónde están los huérfanos polacos. Conoce a James, se enamoran pero Helena se pasa casi todo el libro pensando que él no la quiere y quiere a otra. La otra parte del libro se la pasa sintiéndose culpable por abandonar a su hermana… 

Bueno, sabéis que siempre suelo ser bastante positiva con estos libros y que me han gustado bastante todos los que había leído de Sarah Lark hasta ahora. Pues os voy a ser sincera…

ESTE NO ME HA GUSTADO.

Que se le va a hacer, no tienen porque gustarme todos por mucho que me guste la autora y os soy sincera.

Me ha parecido muy corto, cómo que le faltaba algo y todo pasaba muy rápido. Casi todo el libro me ha parecido incluso cursi (y eso que aunque no me gusta lo cursi en exceso, no me importa leer de vez en cuando y sé que en estos libros hay algunos momentos así). La segunda guerra mundial (que me llamó la atención cuando leí la sinopsis) sale de pasada y casi todo el libro es Helena sintiéndose mal.

Los personajes los vi un poco planos y no sentía que lo que me estaban contando me aportase nada.  Lo más interesante que pasa en el libro es al principio cuando ella se hace pasar por su hermana hasta que conoce a James y el parto, aunque me dio risa la escena del parto porque era toda dramática y de repente nace el bebé. Pero me refiero todo super rápido que me hizo gracia como está explicado.  

Y me he pasado todo el libro esperando un reencuentro entre las dos hermanas y drama del bueno y nada. Contratan un detective y resulta que la hermana se volvió a Polonia con el novio y ya. Pues vale.

Eso sí, puedo decir a su favor que se nota que ha querido hacernos felices a sus lectores nombrando a muchos personajes de la nube blanca.

Pero lo mejor fue sin duda que hubiese una chica llamada Moana y fuese hija de un ariki (el jefe de la tribu, aunque creo que no es la traducción literal pero me entendéis).  Por supuesto me la imaginé así:

Y no puedo parar de pensar en que sea un guiño, aunque en realidad no lo sea.

Libros pendientes por leer desde los inicios de los tiempos

Bueno no desde tanto tiempo y probablemente me dejo muchos, así que os dejo algunos de ellos. También entran en esta entrada los libros que dejé abandonados, si alguna vez soy capaz de acabarlos.

  • Juegos de tronos de George R. R. Martin

Cuando salió todo el boom de la serie no tenía ninguna gana de leerlos pero al final algún día caerán. Hice un trato con mi hermana así que seguro que los leo aunque sea dentro de mucho tiempo. Hola, Eri.

  • Los que me faltan de Ken Follett:

Ya os he dicho alguna vez que me faltan unos pocos libros de él por leer, pues bien son estos:

Las alas del águila.
La isla de las tormentas.
El escándalo Modigliani.
El hombre de San Petersburgo.
Papel Moneda.
Una fortuna peligrosa.

Aunque uno de ellos pronto desaparecerá de esta lista, puesto que ya lo estoy leyendo xD. Todos los demás del autor los he leído y no, el primer libro que leí de él no fue ‘Los pilares de la tierra’, aunque sabéis que amo ese libro. De todos modos creo que tiene algún libro por ahí viejo con algún seudónimo, así que también entraría en la lista.

  • La ladrona de libros de Markus Zusak

Después de ver la peli me dieron ganas de leerlo.

  • La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón

Sí, sé que os estáis llevando las manos a la cabeza ahora mismo. Lo cierto es que me leí hace años ‘El príncipe de la niebla’, un libro del autor más juvenil y me gustó mucho. De hecho creo que lo leí en mi época de instituto. Así que debería leer el libro que tanta gente me recomienda del escritor y escandaliza al saber que no lo he leído.

  • 1984 de George Orwell

Uno de los libros por excelencia que todo el mundo ha leído (y que dicen que tienes que leer antes de morir) menos yo.

  • Los dos que me quedan de ‘Trilogía de Auschwitz’ de Primo Levi
  • Los que me quedan de Republic Commando
  • Yo soy Malala
  • Ahsoka

La novela de Ahsoka Tano y en realidad salió el año pasado así que no es tanto tiempo. Quería esperar a ver si estaba en español.

Seguramente haga más entregas porque hay muchos libros clásicos que no he apuntado (básicamente porque no me acuerdo de todos y así puedo hacer más adelante más entradas) que también tengo pendientes por leer. Y no tan clásicos.

Ahora no os penséis que voy a leer estos libros cómo loca porque haya hecho el post, ya veremos cuando le pongo remedio.

Si hago un post con pelis pendientes desde el inicio de los tiempos… no salgo viva.

El héroe discreto (Mario Vargas Llosa)

spoilers

Esta es la historia de dos empresarios peruanos, el primero Felícito Yanaqué, propietario de una pequeña empresa de transportes en Piura y de Ismael Carrera, hombre de negocios en Lima.

La vida tranquila de Felícito acaba cuando recibe una carta dónde es extorsionado por una conocida banda de criminales. A cambio de una cantidad de dinero al mes, ellos le ofrecerán protección a su familia, a él y a su negocio. Sin embargo, en contra de lo que le aconsejan, Felícito se niega a pagar el dinero, puesto que prometió a su padre que nunca se dejaría pisotear por nadie y ahí es dónde empiezan sus problemas.

Ismael Carrera, un hombre que ya ronda los ochenta años, se casa para el asombro de todo el mundo con su sirvienta Armida, confiando en dos de sus empleados para que sean testigos de la boda. La boda no gusta nada a sus dos hijos, puesto que ambos están esperando que muera para recibir su herencia. Ismael se va de viaje de novios por Europa dejando a uno de sus empleados, Rigoberto, con todos los problemas. Entre otros, los hijos de Ismael quieren anular el matrimonio, incapacitar a su padre y también paralizan el trámite de jubilación de Rigoberto.

Es el primer libro que leo de Vargas Llosa y… no me ha gustado.  He de reconocer que se leía rápido, sobretodo la primera parte del libro pero la trama no me interesaba (cómo me aburría lo tuve casi un mes sin tocar en la mesita de noche)  Tampoco me gustó mucho su forma de escribir (sí, podéis matarme), no sé porque me esperaba otra cosa.  De todos modos quiero leer más adelante algún otro libro de él porque no me gusta juzgar a un autor por un libro.

Cómo dije, no estaba muy interesada en las tramas. Pues bien, para una que me interesa, la del hijo de Rigoberto, no me resuelven nada al final. Quiero decir, el niño se pasa todo el libro viendo a un hombre que nadie más ve y al final no nos enteramos del motivo, si es que el crío tiene alguna enfermedad ni quién es ese hombre ni nada.

Eso sí, he aprendido algunas palabras que se usan en Perú y que he sabido lo que significaban gracias al contexto.

¡Che guá!

La leyenda de la montaña de fuego (Sarah Lark)

23358g

Yo creo que los libros de Sarah Lark ya son un clásico en mi blog.

spoilers

Aroha vive feliz en la escuela de su madre Linda (una de las protas del libro anterior) y la pareja de esta, el  reverendo Lange. Con su amigo maorí Matiu viajan a conocer a la familia de este y cuando vuelven una tragedia accidente de tren hace que Aroha se suma en una depresión.

Por otro lado tenemos a Robin, el hijo de Chris y Cat (¡Cat sigue siendo la mejor de la saga, aunque ya no salga apenas!), un chico soñador que quiere ser actor y que no sirve para la vida en la granja. Sin oportunidades para ser actor en Nueva Zelanda y con unos padres que no quieren mandarle a una escuela en Londres (no le ven capaz de sobrevivir por su cuenta y mucho menos yendo tan lejos), Robin se escapará de casa y acabará en una compañía de mala reputación y relacionándose con gente de no muy buena fama.

Que por cierto yo leí Vera Carrigan y no lo relacioné con el personaje del libro anterior que tan mal me caía.

Hay que ver con lo echada palante que es la madre de Robin y que indeciso y poca cosa que nos ha salido el chiquillo.

Por su parte Aroha rehace su vida, está comprometida y acaba trabajando cerca de las Pink and White Terraces y del Monte Tarawera cómo traductora. Cómo podéis imaginar las cosas no acaban bien, ya que están en el año de la famosa erupción del volcán. Aquí no me pilló por sorpresa la muerte de Koro pero me dio pena igualmente. 

En esta novela no nos hablan mucho de granjas o de perros. De hecho hasta aprendemos cosas de los emigrantes chinos llegados a Nueva Zelanda, lo mal tratados que eran y de las condiciones de vida en las fábricas, que aunque eran pésimas, eran algo mejor que en Europa. March, la hija de Mara y Eru, no sale casi pero cuando lo hace es una digna sucesora de su abuela, Jane. A veces me daban ganas de pegarle.

Esa parte me gustó, sobretodo cuando vemos que Leah ya no es la borracha y drogadicta que Robin conoció y empieza a trabajar también en la fábrica. No me gustó sin embargo que acabase con el hermano de March y no con Robin. 

Para mí el final es muy precipitado y no lo disfruté tanto cómo el resto del libro pero tampoco os lo quiero desvelar.

Y bueno si esta mujer vuelve a sacar otra trilogía, aunque pase lo mismo que en otros de sus libros, yo me la leeré.

La templanza (María Dueñas)

9788408139096

Tenía muchas ganas de leer este libro porque ‘El tiempo entre costuras’ me gustó mucho en su día, aunque no me acuerdo ya casi, sólo aspectos generales de la trama.

spoilers

Mauro Larrea es un empresario español que vive en México desde hace muchos años y dónde consiguió hacerse con una gran fortuna después. Pero desoyendo los consejos de su apoderado, Andrade, se la gasta todo en un negocio en Estados Unidos que no sale bien.

Con deudas hasta el cuello y preocupado sobretodo por el futuro de sus dos hijos, una de ellas embarazada y otro un bala perdida que está en Europa, Mauro tiene que ir a ver a un prestamista sin corazón y viaja primero a Cuba y luego a España para conseguir el dinero que salde la esa deuda y todas las demás que tiene.

Me gusta cómo escribe esta mujer pero el libro se me ha hecho muy lento. Los capítulos eran muy cortos pero la trama no avanzaba ni me interesaba y eso hizo que me costase mucho acabarlo.

Lo más interesante que pasa durante casi toda la mitad del libro es una partida de billar que es lo que hace que acabe en Jerez y conozca a Soledad Montalvo y la historia de su familia, la cuál será importante para él en su vida. Que en la sinopsis nos hablan de ella y no la conoce hasta casi el final del libro.

Lo que sí que hay que reconocer es que está hilado de manera que personajes que no crees que vayan a tener nada que ver luego tengan una parte importante en la historia.

Cómo dije, el libro se me hizo eterno y no me ha gustado mucho. Después de tantos capis de relleno (o eso parecía) es cierto que en los últimos pasa de todo pero eso no compensa. Encima los protas no me caían bien, ni Mauro ni Soledad. Prefería a la que se supone que era la villana (una vez conoces sus motivos) y la hermana de Soledad.

Anteriores Entradas antiguas