A la sombra del árbol kauri (Sarah Lark)

Aquí llegamos con la continuación de “Hacia los mares de la libertad” que yo ni sabía que existía aún. Fue totalmente por casualidad que me encontré con el libro.

Pongo a Merida porque me recuerda a Gwyneira de la nube blanca y aunque es otra saga, si leéis el post entenderéis la razón.

Pongo a Merida porque me recuerda a Gwyneira de la nube blanca y aunque es otra saga, si leéis el post entenderéis la razón.

En esta ocasión tenemos a Matariki Drury, hija biólogica de Lizzie y adoptiva de Michael Drury.  En realidad Matariki es el resultado de la noche que Lizzie pasó con un maorí en el libro anterior pero Michael la quiere como una hija propia igualmente. Los padres ingresan a su hija en un colegio dónde no saben pronunciar su nombre y la llaman Martha, porque claro, Matariki es demasiado complicado de decir, nada que ver con Kura Maro Tini, ¿Verdad?

Matariki pasa de todo y se cree una verdadera princesa maorí por lo que en el colegio se ríen pero a ella le da igual lo que le digan. Un día su padre biológico la secuestra y la lleva a la isla norte (recordad que estamos en Nueva Zelanda) para que ella asuma el papel de hija de jefe y le ayude luchando contra los pakeha (palabra que se refiere a los neozelandeses que llegaron desde Europa y que por lo tanto, no tienen ningún rasgo maorí.) pero ella conseguirá escapar acompañada de su fiel perro mestizo Dingo. Ella misma querrá defender los propios derechos de los maoríes cuando es encerrada por una pareja cristiana que la tiene de criada durante un tiempo. Pero su lado pakeha también es muy fuerte.

Por otro lado Kathleen Burton y su esposo el reverendo viajan a Londres a solucionar unos problemas de herencia del mismo reverendo y a ver a Colin, el hijo de Kathleen al que mandó a servir en el ejército de Inglaterra después de acontecimientos pasados en el libro anterior. Resulta que Colin quiere volver a Nueva Zelanda, cosa que no augura nada bueno.  Allí conoceremos a los Paisley, una familia muy pobre, en la que el padre maltrata día sí y día también a su mujer y su hija mayor Violet.

Kathleen tiene un tiempo a Violet cómo doncella y al final un triste acontecimiento hace que Violet tenga que viajar también a Nueva Zelanda, junto a su hermanita pequeña y para tristeza de ambas, su padre, su hermano y un amigo de este.

En este libro si se ven más los problemas de los maoríes con los pakeha, los derechos que se quieren conseguir y la lucha por el voto de la mujer (dónde Nueva Zelanda fue país pionero). También veremos el origen de Parihaka, una pequeña comunidad que quería mostrar una campaña de no violencia contra los que querían ocupar las tierras maoríes, demostrando que podían convivir pacíficamente con todos y luchar por sus derechos de la misma forma. Bueno lo he explicado muy por encima pero para eso podéis buscar por ahí y seguro que os enteraréis mejor. O leeros el libro, claro.

De la mano de Violet vemos cómo una mujer ignorante aprende y se sumerge en la lucha por el voto femenino y cómo sufre después de tener que casarse con el amigo de su hermano, pues este la violó y dejó embarazada.

Petición para que Sarah Lark deje de hacer sufrir a las mujeres de sus historias, en especial a las que se convierten en mis favoritas. Que siempre hay drama para rato.

En fin, Violet vive un tiempo en Greymouth  y allí mis antenas se activaron, pues Greymouth se menciona en La canción de los maories” y es dónde Elaine y Tim Lambert se conocen. Y todo empezó bien cuando vi que Violet conocía a Clarisse, la que será la dueña del burdel dónde se alojará más tarde Elaine en el otro libro. ¡Pero es que Violet acaba haciendo de niñera de Caleb Biller! Para los que hayáis leído la saga de la nube blanca, Caleb es el chico afeminado que toca con Kura un tiempo. Pues me ha parecido muy mono de niño, aunque algo petulante para su edad.

Por otra parte, Matariki se enamora de Colin (yo me enfadé porque me encantaba Kupe, el maorí que estaba enamorado de Matariki, menos mal que al final sí que se quedará con él), quién la abandona  poco después por Chloe, la mejor amiga (y algo más) de su hermana Heather. Matariki estaba embarazada y decide tener a su hija sola y sigue ayudando a la causa maorí. Colin contrará al marido de Violet y ambos amañarán carreras de trotones, pues Colin se hace criadero de caballos.

Por cierto me encanta el personaje de Rosie, la hermanita de Violet que se queda con un trauma cuando piensa que lo que hace el marido de Violet todas las noches es intentar matar a su esposa. Y que aunque todos dicen que Rosie es tonta, es ella la que consigue librar a su hermana del maltratador de su marido.

También en el libro nos adentramos en el amor de Heather y Chloe y menos mal que en este libro todas las parejas que me gustaban acaban juntas.

Y ahora es necesario citarme a mí misma:

Por cierto, me he pasado todo el libro preguntándome si Gwyneira ya estaría por Nueva Zelanda, aunque sin acordarme del año exacto en el que llegó (no tenía ganas de buscarlo) y al final me he llevado una pequeña alegría. ¡Se menciona a los Warden de la Hacienda Kiward!

Esa era yo leyendo el anterior libro a este. En este dicen Kiward Station y además…

¡Tachán!

gwyn

El libro me ha gustado más que el anterior, aunque han habido algunas tramas que me han recordado a otros libros que he leído de ella. Al final me voy a hacer una experta en Nueva Zelanda y las costumbres de los maoríes.

He intentado no spoilear mucho pero creo que se me ha ido la mano, aunque yo aviso de spoilers siempre…

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