Brújulas que buscan sonrisas perdidas (Albert Espinosa)

brujulas-que-buscan-sonrisas-perdidas-9788425349126

Me encantan los títulos que pone Espinosa a sus libros, podría ser escritor de títulos y ayudarme con los míos. Me salvaría la vida y lo digo totalmente en serio.

Es que me parecen bastante originales y que, aunque en un principio parece que no tienen sentido pero cuando encuentro el sentido y los entiendo, me encantan. Y todo esto es porque yo soy pésima con los títulos (tanto de capítulos cómo de historias enteras) y supongo que por eso admiro eso de él.

Además de algún modo esos títulos largos son su seña de identidad y algo que le identifica.

El libro que nos ocupa trata de un hombre que vuelve a rememorar su pasado debido a que la mujer que cuida a su padre tiene que ocuparse de su propia familia. Poco a poco te vas enterando de cómo fue la vida del protagonista y que en realidad no siente lazos sentimentales hacia su padre, pues nunca le dio una muestra de cariño que le hiciese recordarle con nostalgia y amor.  También atado al amor que le profesaba su madre.

Creo que hay un gran mensaje de darte una segunda oportunidad, que todos deberíamos hacerlo. Que nunca hay que darse por vencido.

Y lo que más me gusta es la mágica forma en la que Espinosa trata las enfermedades, con un respeto y naturalidad que  desborda a la vez ternura, tristeza y al final te hace sacar una sonrisa, como esos puños cerrados que él explica en las páginas que hacían al protagonista sonreír cuando nada más que quería llorar.

De hecho a mi me encanta la forma de ver la vida que tiene este hombre y siempre pone buenas frases en sus libros que te dan que pensar. Podía pasarme la vida viendo entrevistas.

Aunque me ha gustado el libro, me gustó mucho más el de “Si tú me dices ven lo dejo todo pero dime ven”, quizá porque hablaba de las perlas que uno se encuentra y me sentí  muy cercana a ese modo de ver la vida, más que con este.

Y he de decir que me encantó el capítulo de “Puños cerrados llenos de sonrisas abiertas” y el de “Cada familia tiene los cobardes que se puede permitir”. De hecho en un capítulo de Polseres Vermelles hay también parte de esta historia y en la obra de “Els nostres tigres beuen llet”, de cuando los niños jugaban en el campo de fútbol y les acusaron de robar unos anillos. Leer el capítulo de los cobardes fue como estar viendo de nuevo la obra de teatro.

Y bueno es un libro que se lee rápido y ligero. Aunque también añado que creo que este es uno de estos autores que o te encanta o no te gusta. No sé si me entendéis.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: